El retiro de organizaciones internacionales volvió al centro del debate tras un decreto firmado por Donald Trump. La medida redefine la relación de Estados Unidos con organismos globales y reactiva la estrategia de Estados Unidos primero. El anuncio impacta a Naciones Unidas y a otras entidades, además de la ayuda exterior. El movimiento abre un nuevo capítulo diplomático para Washington.
Un Decreto Que Cambia El Rumbo Global
El Presidente Donald Trump firmó un decreto para retirar a Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales. La Casa Blanca explicó que estas entidades ya no sirven a los intereses nacionales. El anuncio se difundió mediante un comunicado oficial en la red social X. En ese mensaje no se detalló el nombre de cada organismo involucrado.
La orden incluye a 31 organizaciones vinculadas a Naciones Unidas. Además, contempla a 35 entidades que no forman parte del sistema de la ONU. La administración evitó precisar la lista completa. Sin embargo, confirmó que el alcance de la decisión es amplio y deliberado.
Este paso se suma a otras determinaciones tomadas durante el segundo mandato de Trump. Desde su regreso a la Casa Blanca, el republicano retomó una línea dura en política exterior. El objetivo central es reducir compromisos multilaterales. La prioridad, según su equipo, es fortalecer la agenda interna y el control del gasto.
“El presidente Trump anunció que Estados Unidos abandonará 66 organizaciones internacionales antiamericanas, inútiles o derrochadoras.”
— Edu Rivera 🇲🇽 (@edusax79) January 8, 2026
Esta es la lista publicada de las primeras 66 organizaciones internacionales que abandona el gobierno de Estados Unidos. https://t.co/goESUziXKf pic.twitter.com/EBmByhTMwe
Estados Unidos Primero De Las Organizaciones Internacionales O Se Veto
El retiro de organizaciones internacionales responde a la visión de Estados Unidos primero. Trump ya había impulsado esta idea durante su primer mandato. Ahora, la estrategia reaparece con mayor fuerza y rapidez. La Casa Blanca sostiene que la cooperación global debe evaluarse con criterios de beneficio directo para el país.
Entre las salidas más simbólicas está el abandono del Acuerdo de París. El pacto climático buscaba coordinar esfuerzos contra el cambio climático. Washington se había reincorporado durante la presidencia de Joe Biden. Con Trump, la decisión volvió a revertirse y generó reacciones inmediatas en la comunidad internacional.
También se confirmó la salida de la Unesco. Estados Unidos había regresado a este organismo en años recientes. La administración actual consideró que su participación no era prioritaria. El mensaje político fue claro y se alineó con la narrativa de replantear alianzas multilaterales.
Estas decisiones consolidan una política exterior más selectiva. Trump insiste en que muchos organismos internacionales operan con ineficiencia. Según su postura, el país asume costos desproporcionados. La revisión de estos vínculos forma parte de una estrategia más amplia.

Impacto En Naciones Unidas Y Ayuda Humanitaria
La decisión tuvo efectos inmediatos en organismos de la ONU. La administración Trump recortó de forma amplia la ayuda estadounidense en el extranjero. Esto golpeó presupuestos y operaciones en varias agencias. El impacto se sintió en proyectos activos y planes de expansión.
Entre las más afectadas están ACNUR y el Programa Mundial de Alimentos. Ambas dependen en gran medida de aportaciones de Estados Unidos. Los recortes obligaron a reducir programas y presencia territorial. Las consecuencias se reflejan en zonas con alta vulnerabilidad.
Trump también dio un portazo a la Organización Mundial de la Salud. La relación ya había sido tensa durante su primer mandato. En esta ocasión, la salida refuerza su postura crítica frente a organismos multilaterales. El gobierno insiste en revisar el uso de recursos y la toma de decisiones.
Desde la tribuna de la Asamblea General, en septiembre pasado, Trump fue más allá. Ahí lanzó críticas directas contra la ONU. Afirmó que está muy lejos de alcanzar su potencial. El discurso reforzó la idea de replantear la cooperación internacional.
Para aliados y analistas, el retiro de organizaciones internacionales marca un giro profundo. La presencia de Estados Unidos en foros globales cambia de forma significativa. También se abre un debate sobre liderazgo y responsabilidad internacional. El efecto final de esta política se medirá con el paso del tiempo.






